Dios anhela que sus hijos seamos honestos. Eso quiere decir que èl desea que seamos transparentes, que no ocultemos nada, que no mintamos, que no robemos, que no menospreciemos a nadie por la posición que ocupa, que no miremos a nadie con desprecio solamente por ser pobre o no tener una posición.
No hay comentarios:
Publicar un comentario