Antiguamente, o sea en el Antiguo Testamento, leemos que solamente los que nacían judíos eran elegidos de Dios para salvación. Sin embargo, cuando el pueblo de Dios salió de Egipto, muchos no judíos salieron con ellos. Y, las palabras de Jehová fueron: "Si èstos extranjeros, quieren ser salvos tendrán que cumplir con las leyes que yo les impuse a mi pueblo". Así que, desde ese entonces, aùn los que no nacemos judíos, si aceptamos a Jesús ahora, podemos ser salvos también.
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