viernes, 21 de noviembre de 2014

El casco.

El casco de un soldado lo protegía en su parte màs vulnerable, la cabeza. Ese lugar es también para nosotros vulnerable si no somos salvos. Dice la escritura que la salvación nuestra por medio de la sangre de Cristo es nuestro casco. Lo que nos libra del mal, especialmente para cuando sea el juicio final, pues en Cristo tendremos un abogado defensor dice Juan 2:1, en su primera epístola.

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