viernes, 4 de septiembre de 2015

Bebe de tu pozo.

En la escritura la palabra de Dios està tipificada como el agua que sacìa la sed del hombre. Y la misma palabra nos enseña que debemos beber agua todos los días para estar en comunicación perfecta con Dios. Somos vasos que están en proceso, perfecto; pero la forma en que nos iremos perfeccionando es sabiendo què es lo que Dios desea de nosotros todos los días y a cada momento, y eso sòlo lo sabremos con intimidad con èl.

No hay comentarios:

Publicar un comentario