El apóstol Pablo nos dice que es muy posible que encontremos a alguien que nos sea de tropiezo dentro de la congregación. Salomòn lo había escrito siglos antes, Jesús lo comprueba cuando Pedro le trata de ser tropiezo para ir a Jerusalén a cumplir su muerte. Hay muchos ejemplos de tropiezos dentro de la congregación en la escritura, cuidémonos.
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