Tenemos que entender que en ocasiones es Dios, Jesús o el Espíritu Santo quienes nos impiden hacer o decir algo, eso es cuando alguien o nosotros corremos algún peligro. Ahora bien, cuando Satanàs es quien lo impide (porque Dios se lo permite) es porque alguien o nosotros mismos ìbamos a recibir una bendición. Aunque Dios después se encarga de mejorar las situaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario