lunes, 2 de noviembre de 2015
El salario de uno y de otro.
Dios dejó escrito que el salario del justo es vida y vida en abundancia, pero que el salario del pecador es tan sòlo el gozo que le cause su mentira, su robo, su deleite. Con el justo todo mundo quiere estar porque trae paz, con el pecador sòlo quieren estar los que se divierten y creen que eso es la vida, pero el problema es que esas personas como son egoístas son traicioneras, pues en cuanto lo que sucede les hace daño tratan de abandonar a los que se dicen sus amigos.
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