Un auto cualquiera lo compra cualquiera; pero un auto para carreras no lo puede comprar cualquier persona. Es un auto caro, es un auto especial, pero es un auto diseñado para triunfar. Así nos diseñò Dios a nosotros, especiales, costosos... pero diseñados para triunfar. A nosotros nos diseñò el mejor diseñador de hombres que podamos imaginar, y nos creò, ESPECIALES. Creàmoslo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario