Desde niños hemos de entender que la vida de una persona es un periòdo muy pequeño en las eternidades en que Dios se mueve. Antes que nacièramos había pasado una eternidad de años, luego nosotros estamos aquí en la tierra 50, 60 o 90 años, pero, luego de eso viene otra eternidad. Por eso, es que debemos vivir los pocos días que Dios nos regala tratando de agradarlo en todo lo que podamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario