Muy a parte es tenerle miedo a Dios y muy a parte es tenerle temor reverente. El temor reverente a Dios es honrarlo, respetarlo, vivir con una actitud de vida que los demás quieran imitar. Esa fue la actitud con la que vivieron todos los grandes hombres y mujeres de la historia bíblica y fueron ejemplo para otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario