Nos dice el apóstol Pedro que todos somos linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios. Por lo tanto, no sòlo el anciano, el líder o el pastor son sacerdotes delante de Dios. Todos desde el momento en que somos pueblo de Dios somos sacerdotes delante de èl. Y por ello debemos actuar y vivir como ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario