La gracia es otro favor que no merecemos pero que Dios de todas formas nos da. Y nos lo da para que estemos capacitados para alcanzar las metas que èl mismo nos ha puesto. En otras palabras debemos enfatizar que nuestra gratitud a Dios debe de ser inmensa y permanente, pues no sòlo nos seleccionò sin que nosotros lo mereciéramos sino que además nos capacitò para lograr todos sus planes y propósitos. Amèn.
No hay comentarios:
Publicar un comentario