Dios permitió que por medio del apóstol Pablo nos enteràramos de que una persona que no tiene obligaciones, no tiene por què tener derechos; pero también es cierto que quien no tiene derechos, no tiene por què tener obligaciones. Si pretendemos que nuestro líderes quieran estar pendientes de nosotros, entonces nosotros también tenemos que estar pendientes de ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario