Una de las acciones que màs le agrada a Dios que hagamos es compartir su palabra. Porque por medio de ella, èl levanta su cosecha de los que han de ser salvos como dice el libro de los Hechos de los Apòstoles en el segundo capìtulo y verso 47. Los hombres solamente somos los instrumentos de Dios para que esa palabra se riegue y alcance a los que han de ser santos delante de Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario