miércoles, 27 de mayo de 2015

El Señor lo harà.

Muchos pensamos que por dejar de hacer algunas actividades o por hacer muchas de otras, seremos santificados en Dios. El apóstol Pablo nos dice en primera de Tesalonicenses, que el único que nos puede santificar es Dios, y eso lo hace cuando nos exponemos a su presencia leyendo la palabra, estudiándola, y orando para saber què hay en su corazón y què es lo que desea de nosotros cada dìa. La santificación es dìa a dìa y no repentina.

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