Dios nos dejó una ley muy importante, y es que nadie debe de hacer justicia por su propia mano. Dios desea que seamos hombres y mujeres de paz, de armonía y de amor. Y una persona que hace venganza por un mal recibido, va endureciendo su corazón y se va alejando de Dios. El que no sabe perdonar nunca no sabrà amar nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario