Cuando sufrimos pensamos que necesariamente es porque pecamos, no es así, la prueba es el ciego de la parábola: Cristo dijo, no pecò èste ni sus padres, sino esto sucede para la gloria de Dios. Cuando nosotros sufrimos en ocasiones no es por castigo, sino es una oportunidad que Dios nos da para que mostremos de què estamos hechos para èl. Y si mostramos contentamiento en esa prueba èl nos darà una recompensa grande.
No hay comentarios:
Publicar un comentario