lunes, 3 de agosto de 2015

Pero el que obedezca.

La escritura nos enseña que cuando desobedecemos a la sabiduría tendremos muchas consecuencias, pero también nos enseña que si la obedecemos, viviremos tranquilos, sosegados y sin temor de que nada malo nos suceda pues Dios nos guardarà. Esa es una de las diferencias del pìo con el impìo, la obediencia.

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