Cuando alguien se acerca a Dios, tarde o temprano sus frutos se verán en público. Al igual que el que se aleja de Dios también tarde o temprano mostrarà en público lo que es. Al acercarnos a Dios èl nos infunde de su sabiduría y de todos sus atributos, para que, vayamos y seamos una imagen de èl visible aquí en la tierra. Lo que la gente mire en nosotros de Dios será lo que conozcan de Dios. Así como nosotros lo hemos visto en nuestros maestros, en nuestros padres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario