No hay otro sacrificio que se pueda hacer que el que ya hizo nuestro Señor Jesucristo para acercar al hombre a Dios. Dice la escritura que Dios tuvo una idea, hizo un plan, lo realizò, y ahora, gracias a ese plan los que èl ha escogido nos podemos acercar a su trono de gracia, a su persona, a ser herederos de su reino celestial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario