lunes, 20 de octubre de 2014

La sangre de Cristo.

No hay otro sacrificio que se pueda hacer que el que ya hizo nuestro Señor Jesucristo para acercar al hombre a Dios. Dice la escritura que Dios tuvo una idea, hizo un plan, lo realizò, y ahora, gracias a ese plan los que èl ha escogido nos podemos acercar a su trono de gracia, a su persona, a ser herederos de su reino celestial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario