miércoles, 8 de octubre de 2014

Nuestro defensor.

Dios le hizo una promesa a Abraham, "todo aquèl que te bendiga, yo lo bendecirè, pero, todo aquèl que te maldiga, será maldito por mì". Si nosotros hemos hecho una confesiòn de que la sangre de Cristo es suficiente para perdonar nuestros pecados, somos hijos de Dios, somos descendientes de Abraham, y por lo tanto, tenemos derecho a esa promesa. Por ello, todo aquèl que nos quiera hacer algún daño será castigado fuertemente por Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario