lunes, 16 de febrero de 2015

Al servicio.

Los dones que Dios nos ha dado, no son solamente para que nos satisfagamos nuestras necesidades sino para que los compartamos con otros. Imaginémonos a los creyentes de hace dos mil años en el exilio, sin casa, sin pertenencias, en una nación extraña, sin recursos, sin amigos, etc. ¿còmo no iban a necesitar, y, a apreciar el servicio de los dones de los otros? Hoy, sin todas esas presiones, còmo ha de agradar a Dios que los dones que nos diò los pongamos al servicio de los hermanos, y aùn, de los extraños para ver si no se convierten por nuestro testimonio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario