Dice el apóstol Pedro que cuando sufrimos entonces nos hacemos fuertes y estables en el Señor. El ser consolados directamente por Dios es lo que hace que nuestra fe se acreciente, y cuando nuestra fe se acrecienta entonces podemos alentar a otros en la vida cristiana. Nada pasa por casualidad en los caminos del Señor, èl es quien permite el sufrimiento en nuestras vidas para que, cuando otros estèn sufriendo los podamos consolar como èl nos consolò a nosotros.
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